Cómo estudiar y trabajar, sin “morir” en el intento?

Este blog muestra una breve experiencia personal de lo que pasa cuando se estudia y trabaja simultaneamente.

 

 Estudiar y trabajar

“Lo más importante es no dejar nunca de hacer

preguntas. No perder nunca la bendita curiosidad”

Albert Einstein

 

Primero que todo un saludo a las personas que leen este blog, quiero advertirles que este no es un artículo científico ni mucho menos está regido por algún estándar de publicación. Es un espacio para contar mi experiencia sobre los temas propuestos en el título,  con una pequeña conclusión que se aproxime a contestar dicha pregunta.

Para poder darle un hilo conductor a esta pregunta y conectarla con mi experiencia particular en Elemental Lab, quiero que empecemos definiendo que es estudiar, viene del verbo studeo, en un principio, no significaba ‘estudiar’ en el sentido moderno, sino más bien ‘dedicarse con atención (a algo)’, ‘tener gran gusto (por algo)’, ‘estar deseoso (de algo)’, ‘realizar con afán’,  así estudiar era poner el alma en algo que a uno le gustaba y hacía libremente. Lo cual no significaba que no exigiera un esfuerzo, que no fuera un trabajo: Precisamente el sustantivo“disciplina” venía del verbo “disceo” “aprender”. Teniendo en cuenta lo mencionado, particularmente la connotación  que más me llama atención es, “poner el alma en algo que a uno le gusta”,  especificamente esa frase la he visto reflejada en compañeros, profesores y amigos que a la hora de hacer lo que a ellos le gusta, se les nota y eso me contagia para hacer las cosas cada día mejores y seguir en el camino del aprendizaje constantemente.

Por consiguiente, mi deseo por aprender más sobre este mundo me llevó a estudiar  ingeniería de sistemas y telecomunicaciones en la Universidad. Es una etapa única en la vida de las personas, conocer nuevas personas, nuevos puntos de vista, nuevas culturas y nuevos mundos por ahí andando en dos piernas,  te das cuenta que falta mucho por estudiar, por qué ves profesores increíbles que las clases se vuelven el mejor lugar del mundo para estar, aunque nunca faltan las excepciones.

Yo me considero una persona curiosa y un alumno en todo momento, ese es mi rol, inquietarme ante lo desconocido, preguntarme ¿por qué de esta manera y no de otra?, esa es mi mayor pasión indiscutiblemente y es el motor de levantarme cada día a seguir mejorando. Preguntarme, cómo funciona lo que tenemos alrededor de nosotros, por ejemplo ¿por qué el cielo es azul ?, ¿Cómo hacen los ordenadores para interpretar lo que les escribimos? Hasta ¿por qué nos creemos lo más importante del universo?, si como decía Stephen Hawking “Solo somos una raza avanzada de monos en un planeta menor de una estrella muy normal. Sin embargo, podemos comprender el Universo. Eso nos convierte en algo muy especial” y no lo decía una persona cualquiera, lo decía alguien que tuvo doce doctorados, que es realmente increíble!!

Es por esto que estudiar no depende realmente del nombre de la universidad, el status que ocupe, la cantidad de personas tenga, en fin, puede que llene de orgullo y ego a muchas personas hasta el punto de desprestigiar a otras universidades o carreras, pero en mi caso lo más importante que debe generar ESTUDIAR, son esas ganas de conocer, exigirnos, imaginar y ante todo no darnos pena ni vergüenza de preguntar todo lo que no entendamos, ya que así, de una manera inicial estamos generando conocimiento.

El siguiente aspecto trata de las palabras trabajo y trabajar, del castellano antiguo trebejare (esfuerzo, esforzarse), no derivan de la usual latina labor (que da las castellanas labor y laborar), sino de una tortura de la antigua Roma cuyo nombre era “tripalĭum” (tres palos) y del verbo tripaliāre que significa torturar o torturarse. Tripalium ‘tres palos’ es un vocablo del bajo latín del siglo VI de nuestra era, época en la cual los reos eran atados al tripalium, una especie de cepo formado por tres maderos cruzados donde quedaban inmovilizados mientras se les azotaba. La relación entre trabajo y tripalium no es de pegar sino de sufrir. Cuando se inventó esta palabra la mayoría de la población trabajaba en el campo realizando esfuerzo físico y los hacía sentir como si hubieran sido apaleados.

Otra definición nos dice que “Es aquella actividad propiamente humana, que hace uso de nuestras facultades tanto físicas como morales e intelectuales; conducentes a obtener un bien o servicio necesario para la satisfacción propia y a veces ajena de algún tipo de necesidad”. (Soc. Pablo Guerra).

Es curioso saber que el significado etimológico es el de torturar, aunque algunas veces se puede ver así, yo en las cuatro semanas que llevo trabajando en una empresa como Elemental Lab, que se dedica a desarrollar software de calidad, me doy cuenta que trabajar es aplicar los conocimientos aprendidos en el estudio, tener un pensamiento divergente, es decir, ante un problema ser capaces de buscar diferentes soluciones y determinar cuál es la más eficaz, pero ante todo es seguir estudiando , porque cuando entré allí me sentía que no había aprendido nada en todo el tiempo que llevaba en la universidad, dudé mucho de mis capacidades (todavía lo hago), sentía que no iba a ser capaz de estar al nivel de las exigencias que esta empresa y realmente sentirse así no es nada bien. Con esto quiero decir que ante esas adversidades de confianza en las que estaba, me tomé la labor de no perder mi objetivo por difícil que fuera el reto, porque en cierto modo esa fue la razón principal de entrar a trabajar estando en octavo semestre, el de estrellarme ante el mundo laboral e irme parando poco a poco.

Para finalizar este blog, es preciso mencionar que cuando se cursan 6 asignaturas en la universidad, estando dentro de ellas proyecto de grado, no es una labor sencilla la de trabajar y estudiar al tiempo. Pero yo he ido identificando algunas bases que se deben tener en cuenta, para que esta labor no nos consuma todas nuestras energías.

  1. Tener como objetivo principal no desistir de lo que queremos, al principio puede ser muy complicado, pero a medida que pasa el tiempo se ven los resultados y las mejoras paulatinas en nuestras habilidades.
  2. Ser organizados en el tiempo, en mi caso, destino intervalos de tiempo medido para descansar, hacer trabajos de la universidad y para reforzar conceptos que debo saber en mis labores
  3. Ser ordenados y no tener tantas distracciones, esto es duro de lograr cabalmente porque el teléfono se vuelve un elemento distractor que nos afecta en el rendimiento de nuestras labores, es por esto, que cuando empiezo a realizar mis tareas diarias dejó el celular en un lugar donde no lo pueda ver y cuando termino alguna tarea me doy de premio cinco minutos de ocio para ver algun video o leer algo.
  4. Tener personas que lo apoyan, esto influye mucho en la confianza que uno va desarrollando a medida que va aprendiendo, yo me he sentido muy a gusto con el trato de mis compañeros y de mi jefe, porque son muy cercanos conmigo, me aconsejan, me explican sin ningún tipo de pereza y están atentos de cómo me estoy sintiendo.

Es claro que estudiar y trabajar al mismo tiempo es muy duro y habrá muchos momentos en los que querremos dejarlo todo. Cuando sintamos abrumados de tantas cosas que tengamos que hacer, visualicemos la meta. Conseguir nuestro objetivo, tarde o temprano, supondrá una motivación importante en nuestra confianza, autoestima y en el conocimiento.


Autor: Luis Ernesto Ruiz Jaramillo

Referencias

 

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